
Nos suena lógico pensar que la conducta esperada en una persona es aquella que busca su bienestar; sin embargo, ¿Cuántas veces nos ponemos en situaciones de riesgo? Por ejemplo: no seguimos las indicaciones médicas o nos relacionamos una y otra vez con gente que nos hace daño… Éstas se denominan “conductas autodestructivas”. Cuando pensamos en una persona que se destruye a sí misma surge la idea de suicidio, pero hay otras conductas más moderadas y discretas, y hasta socialmente aprobadas de dañarse a uno mismo.
Diversos ejemplos de conductas autodestructivas son la adicción a las drogas, incluidos el alcoholismo y tabaquismo, los trastornos de alimentación, las autolesiones (cortarse o quemarse la piel, morderse, golpearse o hasta mutilarse), el no atender de forma adecuada una condición médica, la promiscuidad sexual, algunas formas de “accidentes”, y bajo ciertas circunstancias los deportes extremos.
Lo que todas estas conductas tienen en común es que de forma directa o indirecta el resultado es el daño a la integridad física o emocional de la persona; se puede decir que son otras formas de intentar acabar con uno mismo, ¡otras formas de suicidio!
En algunos de los actos que mencionamos el querer dañarse a sí mismo resulta más evidente, por ejemplo, en la chica que se hace cortes en los brazos con una navaja cada vez que pasa por un mal momento; pero en todas las conductas citadas la consecuencia es que terminamos dañándonos.
Es por esto que a estas conductas se les compara con el suicidio; la diferencia principal entre éste y la mayoría de los hábitos mencionados es que cuando una persona decide suicidarse está consciente que su objetivo es destruirse a sí misma, acabar con su vida a través de un daño físico, pero este pensamiento permanece inconsciente en las personas que presentan conductas autodtructivas.
En realidad, hay una parte de ellas que desea sufrir un daño o incluso morir, y esto las lleva a actuar en consecuencia sin darse cuenta, de forma consciente, de que lo que hacen les daña. Recordemos que siempre es más fácil ver “la paja en el ojo ajeno”; por esto, es más fácil entender así estas conductas en los otros; por ejemplo:cuando todas las amigas de una joven pueden ver, a diferencia de ella, el daño que la relación con su novio le provoca; o el daño que a una persona con sobrepeso y altos niveles de colesterol le causará comerse una enorme hamburguesacon papas fritas; o en una persona con enfisema pulmonar que aún así sigue fumando… tanto nuestra amiga con el novio patán, como la persona con el sobrepeso y el fumador están presentando una conducta autodestructiva.
Estas conductas pueden ser conscientes o inconscientes. Por ejemplo, difícilmente una persona planea estrellar su auto o accidentarse, pero muchos de estos accidentes son motivados de forma inconsciente por la persona… no podemos decirque fue causa de su mala suerte cuando una persona estrella su automóvil sabiendo de antemano que tenía llantas y frenos en mal estado y aun así tomó a alta velocidad una curva pronunciada en un día lluvioso; esta persona se sorprendería si le dijéramos que él buscó chocar, ya que lo provocó pero de forma inconsciente. Unadicto a la cocaína puede ser conciente de todos los daños que esta sustancia le provoca a su organismo, y es conciente de ello cada vez que la consume, pero diráque lo hace porque necesita experimentar ese placer. En ambos casos lo que resulta desconocido para los dos es que en realidad están buscando dañarse a sí mismos. ¿Por qué una persona puede tener conductas autodestructivas?
Distintos autores han reconocido a la depresión como la causa principal para actuarde este modo; otros sentimientos relacionados son la desesperanza, baja autoestima, frustración, y la ansiedad que éstas generan. Éstas son las mismas causas que llevan a una persona a suicidarse. Las Conductas Autodestructivas son una actividad sustitutiva del suicidio, solo que en éstas se busca morir poco a poco. La mayoría de estas conductas están motivadas por el placer a corto plazo, el alivio de la tensión y el evadir un conflicto. Todas estas personas experimentan un malestaremocional o dolor psíquico y esa es la forma de expresión y un intento (fallido) de controlarlo pero no de eliminarlo.
Pueden ser también la negación de una situación; por ejemplo, una condición médica: el diabético que deja de tomar su insulina y no cuida su alimentación para sentir que recupera el control, haciendo lo que hacía antes de la enfermedad o lo que hacen los otros, lo que en realidad daña a la persona debido a su condición. También pueden ser una forma indirecta de agredir a otros, por ejemplo el dañar o no cuidar el propio cuerpo para lastimar a los padres o a la pareja, pero en realidad el principal daño es a uno mismo.
Estas conductas siempre tienen un significado y una función, como el aliviar un doloremocional o controlar la ansiedad a través de experimentar dolor físico; o “pagar una culpa” al estar en una relación de pareja destructiva… solemos escuchar a las mujeres que viven con hombres controladores, infieles y golpeadores decir: “es la cruz que me tocó cargar”… sabemos que estas conductas pueden detectarse desde el noviazgo, aún así muchas mujeres viven toda su vida con hombres como estos; estas mujeres se imponen un “autocastigo” por sentirse culpables de algo, por ejemplo, “si mi mamá lo vivió yo también lo tengo que soportar”, o por sentir que nomerecen algo mejor o que no serían capaces de conseguir algo mejor.
La mayoría de las veces las razones por las que se presentan conductas autodestructivas permanecen inconscientes para la persona y esto la lleva a seguir repitiendo el patrón de forma incontrolada (“todos los hombres son iguales” “siempreme pasa lo mismo”). Contrario a lo que piensan y desean familiares y amigos de quien presenta esta conducta, el abandonarla no es solo cuestión de voluntad, comohemos dicho este actuar tiene un significado y hasta no ser descifrado y poder canalizarlo de una forma más sana y adaptativa la persona no podrá abandonar dicha conducta; para esto, muchas veces es necesaria la ayuda profesional de una psicoterapia profunda en donde el tratamiento dependerá de la causa de dicha conducta, ya que incluso una misma conducta en 2 personas puede tener una causamuy diferente. Es decir, primero debemos entender porqué la persona se está comportando de dicha forma, qué está motivando su conducta, ayudando a la persona a entenderse y a encontrar nuevas formas de manejar su depresión y su angustia.
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Además, estas conductas tienden a ir aumentando en frecuencia y en intensidad. Debemos entender bien que van más allá de un simple “querer llamar la atención”, como comúnmente algunas personas explican estas conductas en sus hijos. Es importante aclarar que en niños la propensión a accidentes es un síntoma claro de depresión, y aunque nos resulte difícil de creer ¡también hay niños que cometen suicidio!.
Muchas conductas no son autodestructivas por sí solas, sino solo bajo ciertas circunstancias; por ejemplo, los deportes de alto riesgo podrían considerarse conductas autodestructivas sobretodo si se acompañan de irresponsabilidad y falta de profesionalismo, como al no usar el equipo de seguridad adecuado.
Es frecuente que el tratar de mejorar nuestra apariencia por medio de una cirugía plástica o bajo diversos métodos como esas dietas en extremo rigurosas, nos ponemos en situaciones de riesgo: resulta común escuchar de personas que mueren al hacerse una cirugía con un médico no calificado, o modelos que mueren de anorexia, o quien se intoxicó por consumir determinado producto dietético… si la excesiva atención en nuestra apariencia es una prioridad por encima de nuestra salud esto debe ser otra señal de que en realidad ¡nos estamos destruyendo a nosotros mismos!.
Entendiéndolo así, la autodestrucción tiene diferentes formas, una directa que lleva ala muerte o a lastimarse y muchas otras formas indirectas donde la destrucción de uno mismo es a largo plazo y donde la persona no percibe o no le da importancia al resultado de su conducta, aunque tenga también algo de suicida. Estas conductasdeben ser tomadas como un foco rojo, una indicación de que algo grave está ocurriendo en la “psique” de la persona y debe ser atendido por un profesional.
Cabe destacar que las conductas autodestructivas aunque se presentan en todas las edades, lo mismo en niños que en ancianos, son más comunes en adolescentes y adultos jóvenes y están relacionadas con las principales causas de muerte entre adolescentes, las cuales son: accidentes, lesiones, suicidio, y problemas relacionados con el embarazo, entre otros. Por esto, es muy importante saber que si sospechamos que nosotros o alguien cercano está presentando conductas autodestructivas le demos la importancia que merece ya que como comentamos anteriormente, el resultado final de estas conductas muchas veces es la muerte.
Alejandro Enriquez Lóyzaga, escrito en 2008 para el sitio todamujer.com


